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"...Una vez que alguien queda atrapado en el mundo de la percepción, queda atrapado en un sueño. No puede escapar sin ayuda, porque todo lo que sus sentidos le muestran da fe de la realidad del sueño. Dios nos ha dado la Respuesta, el único Medio de escape, el verdadero Ayudante. La función de Su Voz -Su Espíritu Santo- es mediar entre los dos mundos. El Espíritu Santo puede hacer eso porque, si bien por una parte conoce la verdad, reconoce también nuestras ilusiones, aunque no cree en ellas. El objetivo del Espíritu Santo es ayudarnos a escapar del mundo de los sueños, enseñándonos cómo cambiar nuestra manera de pensar y cómo corregir nuestros errores. El perdón es el recurso de aprendizaje excelso que el Espíritu Santo utiliza para llevar a cabo ese cambio en nuestra manera de pensar..."

"...11. La oración es el vehículo de los milagros. Es el medio de comunicación entre lo creado y el Creador. Por medio de la oración se recibe amor, y por medio de los milagros se expresa amor..."

Jesús de Nazaret

 

¿Hacia dónde...te diriges?  

Ofrenda de azucenas

Ofrenda de azucenas

Hay tres preguntas fundamentales que te permitirán reevaluar la situación en la que crees encontrarte.

1. ¿De dónde vienes?
2. ¿Dónde te encuentras?
3. ¿Hacia dónde te diriges?

Es imposible reconocer dónde te encuentras ignorando de dónde vienes. Toda referencia debe tener como propósito facilitar un verdadero acercamiento. Por otra parte, la proximidad física no puede proporcionarlo.

No puedes encontrarte en ninguna parte que no sea donde realmente estás. De tal manera que las dos primeras preguntas son inseparables y como consecuencia de ello comparten la misma Respuesta. De hecho, son la misma pregunta.

Ningún pensamiento puede abandonar la mente que lo pensó. Razón por la cual ninguna fantasía puede exteriorizarse. No existe nada externo a ti.

Toda referencia real debe apuntar hacia este hecho. De no ser así, estaríamos dando lugar a la tercera pregunta: ¿hacia dónde…te diriges?

Cuando tu mismo…te diriges,  lo haces basándote en interpretaciones, referencias falsas con respecto a tu verdadero origen, estableciendo que puedes encontrarte en otra parte. Y debido a que es imposible encontrar placer real en ello, regresarás una y otra vez a reforzar la percepción distorsionada que tienes de ti mismo.

¿Quién desearía encontrarse a sí mismo…en semejante situación? De ahí que te diriges…a ninguna parte. Simplemente, mientras lo crees, evitas sentir tus propias consecuencias controlando cualquier tipo de acercamiento con tus semejantes que ponga en evidencia la falta de certeza con respecto a los objetivos que estableciste desde y para lo que crees ser.

Ahora, la falta de certeza puede convertirse, si así lo decides, en la gran oportunidad de conocerte a ti mismo. Reconocer que no sabes nada es fundamental para dejarte guiar. Tu función no es saber, es aprender. Pues nadie puede conocerse a si mismo sólo. Si algo no se ha solucionado es porque aún no has permitido que Aquel que te conoce perfectamente te dirija.

Reencontrarte con Tu Origen, contigo mismo y con tus hermanos depende completamente de poner tu vida en Sus manos. No permitas que ninguno de tus intereses separados insistan en privarte por más tiempo de este encuentro santo. Deja que la naturaleza completamente satisfactoria de la Realidad te muestre que jamás pudiste perder el rumbo. La salvación ha llegado  ¿A qué otro lugar desearías ir ahora?

     
   
 

Tú, que deseas la paz, deseas entonces retornar, deseas avanzar. Y sólo avanzas en la medida que reconoces que eres una Idea de Dios que no puede abandonar la Mente Amorosa que la Creó. Te encuentras en Su Mente en la Eterna Virginidad de Su Paz. Te encuentras en Nuestra Realidad Imperecedera, Perfecta e Inocua.

La Salvación es Filiación. El Espíritu Santo mantiene unido todo lo Creado con Su Creador. Causa es Origen. Efecto es Su Único Hijo. Padre e Hijo son Uno. Cuando das lugar a la tercera pregunta no estas reconociendo la unidad existente entre las dos primeras. Entonces, ¿hacia dónde...te diriges?

 
     
   

No quiero ser guía. Quiero ser simplemente un seguidorLa devoción es ser uno con tu Hermano.
La obediencia es ser uno con el Maestro.
Ser maestro es ser únicamente Discípulo.