sobre el autor

"...Un hermano mayor merece respeto por su mayor experiencia, y obediencia por su mayor sabiduría. También merece ser amado por ser un hermano, y devoción si es devoto. Es tan sólo mi devoción por ti lo que me hace merecedor de la tuya. No hay nada con respecto a mí que tú no puedas alcanzar. No tengo nada que no proceda de Dios. La diferencia entre nosotros por ahora estriba en que yo no tengo nada más. Esto me coloca en un estado que en ti es sólo latente.

"Nadie viene al Padre sino por mí" no significa que yo esté en modo alguno separado de ti o que sea diferente, excepto en el tiempo, y el tiempo no existe realmente. La afirmación tiene más sentido desde el punto de vista de un eje vertical que de uno horizontal. Tú estás debajo de mí y yo estoy debajo de Dios. En el proceso de "ascensión" yo estoy más arriba porque sin mí la distancia entre Dios y el hombre sería demasiado grande para que tú la pudieses salvar. Yo salvo esa distancia por ser tu hermano mayor, por un lado, y por el otro, por ser un Hijo de Dios. La devoción que les profeso a mis hermanos es lo que me ha puesto a cargo de la Filiación, que completo porque formo parte de ella. Tal vez esto parezca contradecir la afirmación "Yo y el Padre somos uno", pero esa afirmación consta de dos partes en reconocimiento de la mayor grandeza del Padre..."

Jesús de Nazaret

 

Derecho al Autor  

Ofrenda de azucenas

Ofrenda de azucenas

No existe tal cosa como logros individuales. En todo caso, sería muy conveniente preguntarnos ¿qué es un logro? Sin embargo, cuando vamos en pos de  cualquiera de nuestras metas personales generalmente olvidamos que muchas personas tuvieron y tienen que desempeñar un papel para que tales “éxitos” parezcan tener sentido sólo para nosotros mismos. La culpa que esto conlleva no nos permite conservar lo alcanzado pues realmente no puede ser compartido o extendido a todos.

Por otra parte, nos encontramos con ambientes viciados "espiritualmente" que pretenden desentenderse de sus reacciones estableciendo que sus palabras u obras no son suyas pues dicen ser utilizados por la “providencia” para llevar a cabo un plan en el que el aprendizaje brilla por su ausencia. Esta maniobra se observa claramente en algunos “líderes mundiales” quienes abiertamente comprometen a Dios con sus decisiones equivocadas.

Para mí, no existe tal cosa como “derechos de autor”.  Creo en los deberes del autor. Y creo que nuestro único deber en esta tierra es con Nuestro Único Ser, el Verdadero Autor de la Vida, pensar con Él, vivir en Él. Recordarlo por sobre todas las cosas. De tal manera, la creatividad no se convierte en un derecho a ser reconocidos sino en Un Poder como consecuencia de aceptar que estamos en deuda con nuestros hermanos. Y cuando les negamos Su Derecho al Autor, es decir, su derecho a recibir lo que ya les pertenece por completo, nos lo negamos a nosotros mismos. Si Dios es el Autor y Dador de Vida no puede haber creatividad sin Él.

Ahora, nos damos cuenta que sólo podemos hablar de logros si el resultado de nuestro trabajo es producto de un genuino acercamiento. Esto, a su vez, es imposible si no aceptamos la Creación de Dios por encima de todo lo que hemos inventado sin Él, cuyas consecuencias destructivas, o bien las descartamos como logros pero aún las justificamos, o bien las calificamos como logros pero  sin efecto real o duradero.

En última instancia, no podemos hablar de “derechos de autor” sin el reconocimiento implícito de ¿Quién es el Autor? ¿Qué cosecha existiría si el Socio Mayoritario no invirtiera Aire, Tierra, Agua, Sol y la materia prima de absolutamente todo lo que crees conocer? Y esto sólo para empezar...

En fin , asumo la responsabilidad de todo lo que se plantea en este sitio web (www.coleccionjuglar.com) y finalizo esta presentación con el siguiente pensamiento práctico:

  • Estoy aquí únicamente para ser útil.
  • Estoy aquí en representación de Aquel que me envió.
  • No tengo que preocuparme por lo que debo decir ni por lo que debo hacer, pues Aquel que me envió me guiará.
  • Me siento satisfecho de estar dondequiera que Él desee,  porque sé que Él estará allí conmigo.
  • Sanaré a medida que le permita enseñarme a sanar.

 

 
     
   

El conflicto no existe, pues mi voluntad es la TuyaRecuerda: Cuando ves el éxito en otro, el tuyo está a la vista.
El Servicio es la Embajada del Cielo en la tierra.
Logro y Verdadera Autoridad son inseparables